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Costa Rica: Un país multicultural
Por Redacción Ladevi   |  
06 de Mayo de 2010

Costa Rica cuenta con una gran riqueza histórica, la cual ha influido en su gente. A la población indígena de origen prehispánico se le ha sumado una oleada de inmigrantes que se asentó en el suelo costarricense, convirtiéndolo en su hogar.

Como habitantes originarios de Europa, principalmente españoles, de ascendencia africana y asiáticos, así como otros de diversos puntos del continente americano, han interactuado entre sí, enriqueciendo a su pueblo tanto en cultura como en tradiciones.
Actualmente Costa Rica está compuesta por varios grupos étnicos y colonias de inmigrantes que reivindican su herencia cultural.
En el país conviven descendientes africanos, chinos, hebreos, libaneses, italianos, entre otros. También pueblos indígenas como el Bribri, Cabécar, Maleku, Teribe, Boruca, Ngöbe, Huetar y Chorotega.
Este ensamblaje de razas le ha otorgado una identidad única, así como una gastronomía con platos típicos, como el gallo pinto o el casado, ambos en base a frijoles negros y arroz, condimentos que deleitan a los visitantes.
Otra de las expresiones culturales de este país se da a través de su artesanía, la cual se manifiesta en una amplia gama de colores, variados matices y rasgos típicos, que van desde la réplica de objetos precolombinos o la carreta tradicional costarricense, hasta modernos y elegantes diseños en madera y arcilla talladas, así como objetos de cerámica, artículos de cuero, joyería, tejidos y canastos de materiales nobles.

En estado natural.
Costa Rica es, de por sí, un polo de contrastes y diversidad del medio ambiente, ya que en sus 51 mil km2 alberga una variada gama natural. Así, el 24,6% de su territorio está bajo protección, habiendo sido designados como Parques Nacionales, Reservas Biológicas y Refugios Nacionales de Vida Silvestre.
Asimismo, la isla del Coco, situada a 480 km. al suroeste de la península de Osa, en la costa del océano Pacífico, fue declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco en 1997.
Es gracias a su posición geográfica que Costa Rica constituye una exuberante reserva biológica de especies botánicas y zoológicas. Su territorio alberga rica flora y fauna, además de una gran cantidad de especies endémicas.
Además, su agradable clima permite realizar diversas actividades ecoturísticas, como excursiones al Parque Nacional de Tortuguero, donde es posible admirar uno de los espectáculos más asombrosos de la naturaleza: el desove de las tortugas verdes en sus costas, de julio a octubre.

Tesoros del mar.
La belleza de las playas costarricenses llama poderosamente la atención. Desde el norte, cerca de la frontera con Nicaragua, Barra del Colorado ofrece una excelente pesca del sábalo, lo que atrae a turistas de todas partes del orbe.
La ciudad portuaria de Limón encierra grandes atractivos; es la capital de la cultura afro-caribeña del país y posee 336 km. de costa de arenas blancas, palmeras y frondosos parques que protegen bosques húmedos tropicales y arrecifes de coral, así como centenares de especies de flora y fauna en vías de extinción.
A una hora de viaje hacia el sur está Cahuita, un pintoresco pueblo que limita con el Parque Nacional homónimo.
Conocido por sus riquezas marinas, su arrecife alberga una gran variedad de corales a lo largo de su costa de arenas blancas.
Un poco más al sur se encuentra Puerto Viejo, lugar ideal para el descanso en sus playas.
Por su parte, Playa Herradura es un lugar pequeño, tranquilo y protegido, donde es posible realizar viajes de pesca en botes, visitar la isla Tortuga y desarrollar actividades como buceo y esquí acuático, entre otras.
Vale destacar que Costa Rica ofrece más de 100 playas, cuyas variaciones de forma, color, arena, temperatura del agua y paisajes las convierten en algunas de las mejores de Centroamérica.