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Turismo aventura
Un Norte verde y pleno de adrenalina
Por Redacción Ladevi   |  
17 de Noviembre de 2015

Existe un común denominador entre las provincias del Norte, a partir de que conjugan decenas de atracciones naturales. Tanto los jóvenes como los adultos disfrutan de la generosidad de este terreno. En la región el turismo aventura resulta una opción sumamente atractiva para quienes buscan actividades fuera de lo convencional para sus vacaciones.

Marcos Llobet     

redaccion13@ladevi.com

Con montañas que superan los 3.500 msnm, quebradas de colores, parques nacionales con abundante y variada vegetación y escenarios paradisíacos, en el Norte argentino el viajero le da rienda suelta a la adrenalina.

Tanto los jóvenes como los adultos disfrutan de la generosidad de este terreno, por lo cual el turismo aventura resulta una opción sumamente atractiva para quienes buscan actividades fuera de lo convencional para sus vacaciones.

RELAX AL LÍMITE EN SANTIAGO DEL ESTERO.

Con el ritmo de la chacarera, el relax sobrevolando el ambiente, la cultura a flor de piel y el aroma de los chivitos y las empanadas locales en cada rincón, en Santiago del Estero la aventura y la naturaleza también tienen su lugar.

Al respecto, la Reserva Natural Urbana Tara Inti es una cita obligada para quienes buscan refugiarse del esmog, la humedad, los ruidos y el estrés citadino, en Las Termas de Río Hondo. Ubicada en una isla del río Dulce, a 3 km. del centro de la ciudad santiagueña y a 700 m. del Dique Frontal, allí se protege la vida silvestre de la región.

En sus casi 19 ha. este enclave atesora un circuito de cuatro miradores panorámicos, diversidad de flora y fauna, restos paleontológicos y una laguna que se alimenta a través de vertientes naturales de aguas termales.

Por su parte, los amantes del automovilismo encontrarán en Río Hondo su lugar: el Autódromo Provincial Termas de Río Hondo. En un predio de 150 ha., el circuito no sólo recibe las carreras de Turismo Carretera y Súper TC 2000, sino que además alberga competiciones internacionales como el MotoGP y la WTCC.

Asimismo, el Dique Frontal y Embalse de Río Hondo, un espejo de agua artificial de 33 mil ha. sobre el curso del río Dulce, resulta el escenario predilecto para conquistar dorados, bogas, bagres, tarariras y palometas. La modalidad más utilizada es el trolling, aunque también es factible practicar casting o spinning de orilla con waders.

LOS SECRETOS DE LA AVENTURA EN TUCUMÁN.

Actividades como travesías en 4x4 al río Los Zazos, trekking al cerro Pelao, cabalgatas a las ruinas de los Quilmes o las vueltas en Unimog por los valles, son algunos de los entretenimientos más populares en Tucumán.

Sin embargo, y para descubrir todos los verdes tucumanos, hay que sumergirse en la selvática vegetación de las yungas y así experimentar la naturaleza en su máxima expresión.

En este viaje adrenalítico, el cerro San Javier es uno de los protagonistas y el sendero El Funicular su estrella. Este circuito de baja dificultad y pendientes suaves dispone de áreas preparadas para realizar actividades de turismo aventura.

En el mismo circuito se encuentra el sendero “Puerta del Cielo”, que conduce hasta la cima del cerro a 1200 msnm, donde se disfrutan memorables vistas panorámicas de San Miguel de Tucumán y pueden realizarse vuelos en parapente sobre el verde de las yungas.

Sinónimo de aventura y naturaleza, en los bosques que se preservan en el Parque Provincial Aconquija se puede hacer pesca deportiva, caminatas, canotaje, recorridas en bicicleta y montañismo, todo en un paisaje rodeado de yungas y selva.

Camino a Tafí del Valle por la selva tucumana, la Reserva Provincial Los Sosa es un atractivo casi virgen, donde reinan la calma y el relax al compás de las melodías de los pájaros.

Por otra parte, además de ser propicio para la práctica de la pesca de pejerreyes, percas y truchas, el Dique La Angostura ostenta un majestuoso espejo de agua de 800 ha. que constituye un balcón natural hacia el valle.

SALTA MULTISENSORIAL.

Surcado por ríos torrentosos y una exuberante vegetación verde, la inmensidad del Parque Nacional Baritú (Salta) se muestra casi inaccesible para el sol por la densa flora.

Esta selva tropical está naturalmente cerrada por cuatro cadenas montañosas y en su interior crecen sin riesgos árboles que alcanzan gran talla.

Refugio natural de yaguaretés, pumas y ardillas rojas, entre otros animales, en este escenario ineludiblemente el color lo ponen las aves. Bandadas de loros sobrevuelan el parque, y otras aves típicas de la reserva son el colorido tucán, las urracas, el halcón tijereta, patos y garzas, entre otras variedades. Además, en Baritú vive el águila más grande del mundo, conocida con el nombre de "águila arpía".

En tanto, y a los ojos de todos y compuesto por selvas de montañas y bosques de transición, el Parque Nacional El Rey es propicio para interactuar con la naturaleza. En su interior, ya sea a pie, en bicicleta o en 4x4, los senderos se insertan en los paisajes selváticos que ofrecen panorámicas de cordones montañosos y arroyos cristalinos que bajan por las cuestas para surcar el valle, dando origen a un paraíso subtropical.

Custodiando los caminos del antiguo Imperio Incaico y del singular Valle Encantado, el Parque Nacional Los Cardones atesora los vestigios de su rico pasado. Además de recorrer la desértica belleza de este escenario por una ruta en buenas condiciones, se pueden sacar fotografías, hacer travesías, caminatas y observación de flora y fauna. Los cardones, en su árido silencio, impresionan con su porte firme sobre la tierra, y aunque su tala está prohibida, es posible tener un recuerdo de su madera, porque los guardianes del parque recogen los ejemplares secos y se los dan a los artesanos de la zona para que hagan con ellos verdaderas obras de arte.

En este suelo habitan guanacos, zorros colorados, zorros grises, chinchillones, pumas, pericotes andinos y quirquinchos chicos. Dueños del ambiente, viven también en esta extensa región aves como la gaviota andina y el carpintero de los cardones, pero la primera mención se la lleva el cóndor, cuyo avistaje a simple vista proporciona placer y admiración.

DEJANDO LA HUELLA EN CATAMARCA.

Tan largo como la provincia, el salar de Antofalla, que mide 163 km., presenta una infinidad de colores. Con una avifauna de más de 25 especies, este desierto que alcanza una altitud media de 3.900 msnm es óptimo para el avistaje de aves en Catamarca.

En tanto, si lo que busca son flamencos rosados y parinas el mejor destino es la laguna Grande; pero si la intención es agregarle un poco de adrenalina al viaje, los cráteres del volcán Galán son apropiados para recorrerlos en camionetas 4x4.

Si hablamos de erupciones, el volcán Peinado es el anhelo de los aventureros. Transitar por este cono formado por acarreos de lava de diversos colores es una gran hazaña.

Creada en el año 1979 con el fin de proteger a las poblaciones de vicuña en inminente riesgo de desaparición, la Reserva de Biosfera Laguna Blanca constituye un complejo atractivo turístico en el cual el animal autóctono vive con total seguridad.

Conformada por estepas arbustivas y herbáceas, es posible tanto el avistaje de aves como de suris, pumas, zorros, gatos andinos, chinchillas y quirquinchos. Para ello las caminatas y trekkings por los faldeos de los cerros nos depositan en una vega de altura y un pequeño salto de agua denominado El Chorro.

LA RIOJA, UN VIAJE HACIA LA AVENTURA.

Trekking, tirolesa, canotaje, kitebuggy y parapentes son algunas de las tantas opciones a la hora de elegir a La Rioja como destino.

El Dique de Los Sauces es apto para la práctica de los deportes náuticos, como el esquí acuático, navegación a vela, windsurf y la pesca deportiva; mientras que el cerro de la Cruz, punto panorámico de 1.680 msnm funciona también como pista de lanzamiento para los aficionados del parapente y el aladeltismo. Asimismo, en este escenario reinan la paz y la tranquilidad, requisitos indispensables para disfrutar del deporte activo de la tirolesa sobre ríos, quebradas entre montañas y espejos de agua con magníficos paisajes.

La experiencia de acariciar las nubes, apreciando las montañas en su máximo esplendor, no es una mera ilusión y en Pampa de la Viuda es posible. Acá el verde de la vegetación y la frescura son bondades dignas de ser destacadas, que sólo se resquebrajan por hombres en trajes de cuero y armados con cuatro ruedas, y una tabla para practicar longboard.

Los desafiantes de las máximas alturas y con ímpetu de ascender a los picos más altos, saciarán sus ansías en el monte Pissis, con 6.882 msnm, el cerro Veladero, de 6.450 msnm, el Bonete Chico, con 6.759 msnm, y el Famatina, de 6.250.

Por su parte, a 450 km. al oeste de la capital provincial se encuentra la imponente laguna Brava. Contrastando el brillo de sus aguas salobres con el rosado de los flamencos y la presencia escénica de guanacos y vicuñas, este paraíso de colores y silencio te inserta en un viaje imaginario a la aventura. En este atractivo donde la naturaleza aún es virgen, se encuentra el cráter Corona del Inca con 300 m. de profundidad y 5 km. de diámetro, el cual está rodeado de glaciares perennes en sus bordes.

Sin embargo el atractivo estelar del suelo riojano es el Parque Nacional Talampaya, que en sus gigantes rocosos de más de 250 millones de años atesora la historia originaria.

Un paseo de dos a tres horas hacia la quebrada de Don Eduardo muestra un paisaje absoluto y diferente a las clásicas vistas del parque. Siempre acompañados por un guía, se sugiere también recorrer este parque triásico en bicicleta y vislumbrar sus altas cumbres, los nevados y las sierras.

Esta perla turística, declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco, recrea a escala real un sendero con las especies de dinosaurios que habitaban la zona.

Por su parte, en el cañón de Talampaya nos topamos con enormes paredones rojizos de 150 m. de altura, que permiten conocer la irregularidad de las paredes que se abren y cierran a cada paso.

NATURALEZA, AIRE PURO Y ADRENALINA EN JUJUY.

Con un terreno propicio donde el paisaje es una invitación al desafío de competir activamente en busca de novedosas sensaciones, las lagunas de Yala permiten a través del turismo aventura relacionarse con la naturaleza.

Una amplia gama de deportes extremos, entre los que predominan el trekking, mountain bike, enduro, travesías en 4x4, rapel, tirolesa y parapente, componen la propuesta desafiante de Yala y sus alrededores, a la que se suman otras opciones más tranquilas como cabalgatas, caminatas, avistaje de aves y la pesca deportiva.

Reconocida y caracterizada por ser el portal de acceso a las magníficas lagunas y el parque provincial que las contiene, Yala se ve bañada por múltiples espejos de cristalinas aguas, apareciendo ante los pescadores aficionados como un oasis de realización.

Donado por la empresa Ledesma con el fin de proteger a un sector representativo de la selva de montaña o yungas, el Parque Nacional Calilegua constituye la mayor biodiversidad de Argentina y es una parada inevitable para quien decida conocer la mágica vida de esta provincia.

De fácil acceso por tierra, el relieve de este terreno está caracterizado por quebradas con profundos cañadones formados por arroyos y ríos de marcada pendiente, como por cordones montañosos de más de 3.000 msnm.

Siendo la mejor época para visitar el parque abril y noviembre, éste se jacta por sus vistas panorámicas, las sendas peatonales de distinta duración y grado de dificultad, y las bicisendas. Dentro de sus fronteras protege a diversas especies como los yaguaretés, ocelotes, tapires, lobitos de río, variedad de murciélagos, acutíes rojos, y alrededor de 400 tipos de aves.

Para los turistas más resistentes, este suelo ofrece, además, excursiones más exigentes como son las cabalgatas hacia el Alto Calilegua, el trekking desde Aldea de Valle Grande hasta Humahuaca, y los recorridos en mountain bike por caminos especialmente acondicionados.

En otro ámbito, y tratándose de una de las más bellas extensiones blancas de Argentina con esporádicas tonalidades turquesas y reflejos casi perfectos, las Salinas Grandes –tercer salar más grande de Sudamérica– captan la atención de los visitantes de todas las edades y despiertan gran creatividad al tener cámara en mano.

En este desierto blanco a 4.000 msnm y de más de 12 mil ha., el silencio sólo es quebrado por los propios pasos sobre la seca superficie, y la sensación predominante de la inmensidad inagotable.

Excursión imperdible al paso por estas tierras, las Salinas Grandes son develadas por los obreros del lugar, quienes explican a los visitantes deslumbrados todo el proceso de extracción de la sal, y fabrican pequeñas esculturas salinas que obsequian como recuerdo.