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Barú
El paraíso por descubrir
Por Redacción Ladevi   |  
22 de Febrero de 2017

Muy cerca de Cartagena, Barú es el nuevo destino de moda de Colombia. Sus kilómetros de playas de arenas blancas y aguas cristalinas lo convierten en el lugar perfecto para disfrutar de todas las bondades del Caribe y conocer, desde allí, los innumerables atractivos históricos y naturales de los destinos que la rodean. 

Quizá el nombre de esta isla delimitada por la bahía de Cartagena, el mar Caribe y el canal del Dique, aún no sea muy conocido por estas tierras. Sin embargo, cada vez son más los viajeros que se interesan en llegar hasta sus playas de arenas blancas para disfrutar de sus aguas turquesas de extrema transparencia. El destino es ideal para complementar un viaje a Cartagena, donde las playas no se parecen tanto a la soñada postal caribeña. O, para los fanáticos del mar, una alternativa puede ser hospedarse directamente en la isla y desde allí realizar una visita al casco urbano, además de los otros clásicos paseos que se ofrecen en la zona.

Probablemente el auge de Barú se deba a la reciente apertura de un resort todo incluido. La nueva propiedad es el Royal Decameron Barú, situado en la famosa Playa Blanca: a los 100 m. en primera línea de playa suma espectaculares piscinas con reposeras que permiten descansar con los pies en el agua, un restaurante buffet y tres a la carta, y todas las comodidades y actividades de un resort de este estilo. El hotel cuenta además con un club privado en la bellísima playa Puntilla, donde los huéspedes pueden hacer kayak, remo, buceo o esnórquel.

En la isla existen algunos otros hoteles con buenos servicios, aunque con menor cantidad de habitaciones. El resto de las opciones de alojamiento son sencillos hostales o cabañas con servicios muy básicos, e incluso otros –para los más aventureros– ofrecen apenas hamacas colgantes donde pasar la noche, sin luz ni agua corriente.

Barú era, originalmente, una gran península ubicada unos 30 km. al sur de la ciudad de Cartagena, cerca de la localidad de Pasacaballo. Sin embargo, frente a este poblado se construyó el mencionado canal del Dique, que aisló definitivamente al territorio, convirtiéndolo en la isla más grande de Colombia, con más de 6.000 ha. En 2014, un puente volvió a unir a la isla con el continente, dejando atrás la necesidad de acceder en balsa.

Las playas vírgenes de Barú son privadas, con excepción de Playa Blanca, la única pública –y por lo mismo, la más visitada–. La isla es habitada por unas 20 mil personas que se reparten en tres poblaciones: Araca, Santa Ana y Barú, que merece una visita. Se trata de un destino tranquilo, donde nadar en aguas apacibles, dar largas caminatas por la arena, contemplar la vida entre los corales de los fondos marinos con máscaras de esnórquel y disfrutar de un pescado fresco junto al mar, además de curiosear en el ecosistema de los manglares. Otras playas que vale la pena visitar son las de Cholón, de los Muertos, Puerto Naito y Playa Bobo.

ISLAS DEL ROSARIO.

A unos 10 minutos en lancha desde Barú, un clásico que no se puede dejar de visitar son las cercanas Islas del Rosario que integran el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo. La tradicional excursión realiza en primera instancia un recorrido panorámico, navegando entre formaciones coralinas que sobresalen en el mar turquesa como pequeños islotes, muchos de ellos sirviendo de soporte a lujosas casas que los igualan en tamaño. Las embarcaciones suelen parar en la playa para almorzar, desde pescado frito con el delicioso y tradicional arroz con coco, hasta langostas recién salidas del agua. El tour incluye también una parada en la Isla San Martín de Pajarales donde hay un oceanario: allí, previo pago de un ingreso, se puede ver un show con delfines y tiburones de unos 45 minutos; además de diversos ejemplares que habitan el mar Caribe, como mantarrayas o tortugas gigantes. Quienes no estén interesados en el oceanario pueden realizar esnórquel o simplemente disfrutar de la playa.

Los viajeros que deseen dedicarles más tiempo, pueden detenerse en Isla Grande, enclave de unas 200 ha. que pueden recorrerse a través de senderos ecológicos que atraviesan manglares y bosques tropicales. En su paisaje sobresale la laguna Encantada, cuyo principal atractivo es que está habitada por algas que brillan en la oscuridad: quienes se sumerjan de noche –y mejor aún en noches de luna nueva– verán cómo el agua se enciende al contacto con su cuerpo a medida que se desplazan en el agua.

UN PAÍS POR DESCUBRIR.

Los turistas que decidan alojarse en las paradisíacas playas de Barú seguramente aprovecharán para conocer los principales atractivos turísticos de las ciudades cercanas, que pueden visitarse en excursiones de un día.

Imperdible es realizar un paseo por la cercana Cartagena de Indias y su bellísima ciudad amurallada. Las casas coloniales de brillantes colores, calles llenas de encanto, iglesias, museos y atmósfera invitan a sentir a cada paso el realismo mágico con el que Colombia promociona sus atractivos turísticos. No pueden dejar de fotografiarse la Puerta del Reloj, la Plaza y la Casa de la Aduana, el conjunto de iglesia y Museo de San Pedro Claver. La Catedral y el Palacio de la Inquisición se suman a la lista de atractivos junto al Museo del Oro y varios de los baluartes de las impresionantes murallas. También es recomendable una visita al cerro de la Popa, donde se levanta el santuario de La Candelaria; y al magnífico Castillo de San Felipe de Barajas, imponente fortificación que se comenzó a construir en 1536 y que aún impresiona por sus gruesos muros y laberínticos túneles.

En Santa Marta, otro destino cercano a Barú que también puede visitarse en el día, los viajeros deben conocer la Quinta de Sampedro de Alejandrino –donde murió Simón Bolívar–, el centro histórico, la Catedral, el Museo del Oro Tayrona y El Rodadero, su playa más famosa, donde podrán escuchar vallenatos en vivo o visitar las tiendas de artesanías, además de disfrutar del sol.

Quienes deseen conocer playas bellísimas y, sobre todo, diferentes a las de Barú, deberán tomar la excursión de un día al Parque Tayrona: se trata de una interesante mezcla de playas paradisíacas, bosque tropical e historia indígena. Algunas de sus playas más conocidas son La Piscina, Arrecifes y Bahía Concha. Otras, menos renombradas, son playa Cristal y Wachakyta, con aguas calmas y transparentes, pero también menos frecuentadas por los viajeros.

TIPS PARA EL VIAJERO

Cómo moverse: una vez en la isla hay taxis regulares y motos que también trasladan a los viajeros a distintos puntos por un precio económico. En general se suele combinar un horario para que la misma moto busque al turista al regreso.

Cuándo viajar: el clima es cálido todo el año, con máximas promedio que rondan los 30°C y mínimas de 24°C. Entre mayo y noviembre se da el período de lluvias, con un pico máximo en octubre. La estación seca es entre diciembre y abril.

Moneda: peso colombiano (1 US$ = $ 3.048)

Dónde alojarse: Royal Decameron Barú (Km 7, sector Portonaito, Barú – Tel + 57 5 642 4400).  

Electricidad: 110 v. En los alojamientos más rústicos la electricidad se obtiene de generadores, con horarios estipulados para cargar celulares y demás baterías.

Informes: www.cartagenadeindias.travel / www.isla-baru.com.