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Buceando la ciudad irlandesa
Cuatro propuestas para conocer Dublín
Por Redacción Ladevi   |  
17 de Abril de 2017

Lugar de inspiración de famosos escritores y viajeros, la ciudad irlandesa combina una rica historia y una admirable cultura con arquitectura medieval, numerosos parques y jardines, zonas modernas y miles de pubs que complementan su identidad. Aquí cuatro propuestas o formas de abordar el destino para conocerlo en profundidad.

CULTURA DUBLINESA.

Caminar por las calles que transitaron artistas como Jonathan Swift, Oscar Wilde, James Joyce, el poeta William Butler Yeats, Bernard Shaw y Samuel Beckett es, sin dudas, un atractivo especial. Pero lo mejor es que hay mucho por descubrir en la capital irlandesa, cuna de algunas de las mayores figuras de la literatura, la música y el diseño.

En ese sentido, los pubs literarios de Dublín son la mejor manera de acercarse a aquellos poetas, dramaturgos, novelistas, soñadores y conspiradores que forjaron sus obras en la ciudad, permitiéndole ganarse el título de Ciudad Literaria de la Unesco.

* Brazen Head: se dice que era el local favorito del autor de “Los viajes de Gulliver”, Jonathan Swift, y que allí se casó Robin Hood.

* Davy Byrne's: Joyce era cliente habitual y lo menciona en “Ulises”.

* Neary's: allí sobresalía la figura de Brendan Behan, autor de Borstal Boy.

* Oliver St. John Gogarty: lleva ese nombre en honor al poeta y novelista. Además sirvió de inspiración para el personaje del “Ulises”, Buck Mulligan. Patrick Kavanagh también bebía allí con Flann O'Brien.

* Palace Bar: fue guarida de escritores desde 1843, incluidos Flann O'Brien, Brendan Behan y Paddy Kavanagh.

* Toner's: Yeats solía tomar una copa de jerez en este pub, al igual que Bram Stoker, el autor de “Drácula”.

Otros grandes artistas y bandas como U2, Sinead O'Connor y Thin Lizzy también comenzaron su carrera en Dublín, sin olvidar a leyendas como The Dubliners y The Chieftains, cuyas melodías continúan influyendo a las nuevas generaciones.

ATRACTIVOS IMPERDIBLES.

Al margen de los intereses de cada viajero, Dublín ostenta una serie de atractivos ineludibles. A saber:

* Guinness Storehouse: se trata de una exposición multimedia que muestra desde publicidad retro de la marca hasta el proceso de elaboración de la cerveza, culminando con una degustación.

* Las catedrales de San Patricio y la Santísima Trinidad: la primera es la mayor de Irlanda y data de 1220. La segunda ostenta una cripta medieval como uno de sus mayores atractivos.

* El libro de Kells y Trinity College: el manuscrito ilustrado con motivos ornamentales es una obra maestra del cristianismo temprano y se encuentra dentro del tesoro de Trinity College.

* Cementerio de Glasnevin: allí yacen las figuras más importantes de la historia política de Irlanda.

* Castillo de Dublín: hoy es el escenario de todos los grandes eventos del Estado.

* Cárcel de Kilmainham: sus muros encierran innumerables historias. Muchas figuras políticas locales pasaron por sus celdas.

* Museos gratuitos: sobresalen el Museo Nacional de Dublín, la Galería Nacional de Irlanda, el Museo Nacional de Artes Decorativas e Historia, la Galería Hugh Lane y el Museo Irlandés de Arte Moderno.

* Parques urbanos: se sugiere la visita a los jardines de Iveagh y St. Stephen's Green, el parque Fénix, Merrion Square –con su estatua de Oscar Wilde– y los jardines de Dubh Linn.

* Little Museum of Dublin: alberga una gran colección de fascinantes artículos donados por los propios habitantes de Dublín. En el segundo piso se encuentra la exposición “U2 Made in Dublin”.

PUBS TRADICIONALES.

“Sería un buen rompecabezas cruzar Dublín sin pasar por delante de un bar”, reflexiona Leopold Bloom, el personaje del “Ulises” de Joyce, en el capítulo 4 de la famosa novela. Y eso que el libro se desarrolla en 1904. Actualmente, se dice que hay más de 1.000 pubs a ambos lados del río Liffey, lo que habla a las claras de la afición de los dublineses por estos locales.

Con barras de madera de caoba, vidrieras victorianas y acogedores apartados o 'snugs', invitan a pasar un grato momento a cualquier hora del día, ya que se puede optar por ir con amigos a divertirse, leer tranquilo en un rincón por la mañana o elegirlo como sitio para una cita.

En The Brazen Head y O'Donoghue's se destacan las sesiones de música tradicional, mientras que hay cientos de conjuntos de jazz y rock que han dado conciertos en Whelan's. La mayoría de los cómicos irlandeses se han presentado en la planta alta del Bowes Lunch Bar, mientras que The Irish Times es la “casa” de los periodistas. En tanto, en el Grogan's preparan el que sin dudas es el mejor sándwich tostado (toastie) de Dublín.

Muchos pubs –donde reina la cerveza Guinness, que se comenzó a elaborar en 1759 y es sinónimo de Irlanda en todo el mundo– tienen magníficos interiores, pero otros, como Mulligan's y Peter's Pub, son muy sencillos e incluso tienen una estricta política de no pasar música, ya que fueron creados para la charla y los encuentros amenos.

Donde sea que el visitante decida entrar, siempre encontrará a alguien con quien charlar y hasta trabar amistad. Ya lo dicen los carteles en las paredes: “Enter as strangers… leave as friends“ (“entra como un extraño, sal como un amigo”).

GASTRONOMÍA LOCAL.

La comida tradicional irlandesa, sea donde sea que se la pruebe, siempre da la sensación de ser casera, por lo tanto se caracteriza por ser muy sabrosa, a cambio de no ser de preparación exigente o sofisticada.

Entre sus platos típicos figuran el Irish Stew, un guiso de cordero con verduras; la Seafood Chowder, una sopa blanca de mariscos, moluscos y crustáceos; el original Colcannon, puré de papas combinado con hojas de repollo y cebolla; y el Coddle, capas de salchicha de cerdo cortadas en rodajas y envueltas en panceta, mezcladas con papas en rodajas finas y cebollas. Algunas recetas tradicionales incluyen una pequeña cantidad de cerveza Guinness.

También se come mucho pescado, sobre todo salmón, bacalao y lenguado, además de berberechos y mejillones. Para los postres, lo típico es una fresca tarta de manzanas.

A pesar de su fama de “anticuada” o “demasiado simple”, la gastronomía irlandesa hace ya un tiempo que viene modernizándose y hoy se muestra renovada gracias al trabajo de los mejores chefs locales, que han reinventado los menúes. Lo hicieron combinando ingredientes de primera calidad con nuevas y novedosas técnicas, gracias a lo cual consiguieron un producto final más fresco, sabroso e inconfundiblemente moderno, pero siempre fiel al patrimonio de los ingredientes sencillos.

Este nuevo perfil del arte culinario del país se puede percibir, y probar, en restaurantes de lujo como The Greenhouse, Dax, Forest Avenue y Chapter One.

Por último, no hay que dejar de pasar por el Butler’s Chocolate Café y saborear un delicioso café con algún que otro fino chocolate.

TIPS PARA EL VIAJERO

Cómo moverse: la ciudad es relativamente pequeña y bien puede recorrerse caminando, al menos entre los principales atractivos turísticos. Gracias al río Liffey, mediante el cual está dividida en dos, orientarse no resulta difícil. En cuanto al transporte público, está conformado por autobuses, trenes y tranvías, estos últimos únicamente del centro a los barrios del sur. Es bueno saber que no todas las líneas de autobús tienen la misma cantidad de frecuencias. Las principales brindan hasta cinco o seis por hora, pero el resto sólo uno o dos.

Cuándo viajar: si es posible elegir, lo ideal es el verano, ya que los días son más largos y no hace un gran calor –la temperatura apenas si pasa los 20º–. En invierno también se puede visitar la ciudad, ya que a pesar del frío –con temperaturas que van de los 3º a los 10º– hay menos probabilidad de lluvias, algo muy frecuente en el período estival. Teniendo en cuenta estos dos aspectos, la primavera y el otoño se presentan a la vez como muy atractivos para viajar.

Moneda: se utilizan dos monedas en la isla. En la República de Irlanda, y por lo tanto en Dublín, la divisa oficial es el euro. Es bueno saber que en las tiendas normalmente no se aceptan billetes de € 100, € 200 o € 500; siempre es aconsejable contar con cambio chico. En tanto, en Irlanda del Norte la divisa utilizada es la libra esterlina. Para las compras –y para retirar efectivo de los cajeros automáticos– se aceptan las tarjetas de crédito, sobre todo Visa y MasterCard. Los bancos están abiertos de 9.30 a 16.30. Los Traveller's Cheques ya no se suelen aceptar.

Idioma: el inglés y el gaélico son las dos lenguas oficiales.

Dónde alojarse: el alojamiento es un rubro más que accesible en la ciudad. Hay muy buenos hoteles a tarifas muy convenientes en pleno centro, así como numerosos albergues y hostels. En el último tiempo, las familias o quienes planifican estadías extensas, optan por el alquiler de departamentos.

Electricidad: los enchufes son de tres clavijas y la corriente eléctrica es de 230v/50hz.

Aplicaciones útiles: la app de Wild Atlantic Way (Ruta Costera del Atlántico), la Dublin Bus App (paradas de autobús, horarios y un GPS que indica la parada más cercana), la app Iarnrod Eireann (Irish Rail; con horarios e información de trenes con distancias, horarios, duración del viaje e información sobre conexiones) y la app Dublin Walls, con videos, fotos y animación en 3D que ilustran la historia de la parte de la ciudad en la que se encuentra el turista.

Informes: www.ireland.com/es.