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Antártida
Los secretos del coloso de cristal
Por Valeria Trejo     |  
24 de Agosto de 2012

 Remota, inhóspita, extrema, oculta, increíble, misteriosa, inabarcable, son algunos de los adjetivos que mejor describen a la Antártida. Un gigante de hielo que cada año invita a los viajeros a navegar por sus mares para intentar descubrir los secretos de los comienzos del mundo.

“Pero el objetivo principal del peregrino de la Antártida es alcanzar la naturaleza pura en sí misma, proveniente de un tiempo antiguo, previo al hombre, congelada en una increíble capa de hielo. Este peregrino viaja para presentar sus respetos a la naturaleza, para tomar una bocanada de aire impoluto y para sentir como eran las cosas en el comienzo de todo, antes de la introducción del hombre.”
Así, con inigualable precisión, describe el autor Charles Neider a aquellos viajeros amantes de la aventura y la naturaleza que eligen visitar el continente blanco; el más frío, alto, seco y ventoso del mundo. Un destino remoto, inhóspito, inabarcable y misterioso que guarda los secretos de los principios del mundo.
La temporada turística antártica comienza a mediados de octubre y finaliza en marzo. Durante estos meses del verano distintas embarcaciones, principalmente cruceros y en menor proporción veleros, ofrecen a los viajeros la posibilidad de llegar a la Antártida.
La ciudad de Ushuaia se constituye como la puerta de entrada para los navíos antárticos que aprovechan una serie de ventajas en el destino para realizar intercambio de pasajeros y operaciones logísticas.
Así, luego de zarpar del puerto de la ciudad, los buques ponen proa al sur para cruzar el pasaje Drake en dirección al extremo noroeste de la península antártica, ubicada aproximadamente a 1.000 km. de Tierra del Fuego y a dos días de navegación.
La duración del viaje y los itinerarios son variables: desde un mínimo de 10 días hasta más de tres semanas, incluyendo la visita de la península antártica e islas subantárticas, como las Georgias del Sur y las Malvinas.
Los buques utilizados son del tipo rompehielos o con casco reforzado y su capacidad varía desde 80 hasta más de 500 pasajeros. De acuerdo a la elección del crucero, los viajeros podrán disfrutar de un viaje de lujo o de expediciones de aventura.
Durante el itinerario se llevan a cabo distintas actividades. En el transcurso de la navegación por el pasaje Drake se organizan conferencias y charlas a cargo de naturalistas y científicos sobre temas ambientales y las características de los sitios a visitar. Una vez en el área antártica y de acuerdo a las condiciones climáticas, se realizan desembarcos, en general en botes semirrígidos (zodiacs) y con un tiempo de permanencia en tierra de pocas horas. Algunos cruceros ofrecen a los pasajeros actividades no convencionales como kayak, buceo, campamento, ski y trekking. Los turistas se alojan y comen siempre a bordo mientras el buque se traslada diariamente a nuevos sitios, permitiendo así la posibilidad de recorrer y conocer una vasta cantidad y variedad de sitios.

UN RECORRIDO ENTRE LOS TEMPANOS.
La península antártica es el accidente geográfico más peculiar del continente. Su costa occidental presenta fiordos profundos y un sinnúmero de canales y estrechos.
Los principales sitios visitados se organizan en tres regiones:
-Isla Elefante e islas Shetland del Sur: este archipiélago se ubica al noroeste de la península antártica, separado por el mar de la Flota. Las islas presentan un gran contraste para aquellos visitantes con pocas nociones acerca de cómo es la Antártida, ya que es la zona más cálida, húmeda y colorida del continente. Sus costas rocosas albergan especies de musgos, líquenes de color verde pálido, dos especies de plantas con flores y rocas teñidas de naranja, negro y gris. Durante el verano, sus costas sin hielo brindan refugio a numerosas colonias de pingüinos Adelia, papúa, de barbijo y macarrón, así como a varias especies de pinnípedos. La isla 25 de Mayo es la más grande del archipiélago de las Shetlands del Sur y concentra la mayor cantidad de bases científicas de diversas naciones reguladas bajo el Sistema del Tratado Antártico.
Por su parte, la isla Decepción ofrece vestigios de la actividad volcánica que contribuyó a la configuración del paisaje antártico.
Algunos de los sitios que se visitan regularmente en esta zona son Puerto Rancho, caleta Péndulo, bahía Telefon y caleta Balleneros (en isla Decepción); Puerto Vigilante y Puerto Wild (en isla Elefante); isla Pinguin, punta Turret, Estación Arctowski, Estación Ferraz (isla 25 de Mayo); isla Robert, islotes Aitcho, isla Media Luna, punta Hannah y Puerto Yankee (en isla Greenwich).
-Noroeste de la península antártica: en esta zona se encuentran los hielos más espectaculares que rompen en forma tabular de las barreras de Larsen, Ronne y Flichner y se desplazan errantes. Además, se pueden observar grandes poblaciones de pingüinos Adelia y, durante la primavera, es territorio de anidación para las especies de petreles.
Los sitios más visitados son la isla Paulet, isla Devil, bahía Esperanza, caleta Otaño, Estación Marambio y cerro Nevado.
-Costa Oeste de la península antártica: se trata de una región de extensos estrechos, islas montañosas, bahías protegidas y angostos canales. Los visitantes se adaptan rápidamente a los aspectos físicos dominantes de este sector: altas cumbres nunca escaladas por el hombre, vastos glaciares que se deslizan inexorablemente hacia el mar, el sol resplandeciente sobre extensos panoramas de hielo y mar. Bahía Paraíso, como lo indica su nombre, es famosa por la belleza de su paisaje y la pureza de sus aguas, donde numerosas ballenas son atraídas por la abundancia de alimento.
Algunos de los sitios más visitados son el oeste y el sur del estrecho de Gerlache, Puerto Mikkelssen y rocas Hydrurga, isla Cuverville, isla Danco, Puerto Lockroy, Puerto Neko, isla Petermann, isla Pleneau, Base Brown y punta Proa. Muchos de ellos ofrecen la posibilidad al visitante de pisar tierra firme en el continente antártico.

TRATADO ANTARTICO
El Tratado Antártico es un instrumento jurídico internacional que fue firmado por doce países (entre ellos Argentina), en Washington, el 1° de diciembre de 1959 y que entró en vigencia el 23 de junio de 1961.
Entre las principales disposiciones del Tratado Antártico se incluye la utilización del continente exclusivamente para fines pacíficos, se prohíbe el establecimiento de bases y fortificaciones militares, la realización de maniobras y el ensayo de armas. Además, se establece la libertad de investigación científica y cooperación internacional en la misma, en la forma más amplia posible, alentando al intercambio de información sobre proyectos de investigación, de personal científico, de observaciones y resultados.

El Tratado establece, además, que ninguna actividad que se lleve a cabo durante su vigencia constituirá fundamento para hacer valer, apoyar o negar una reclamación de soberanía ni para crear nuevos derechos de soberanía en la región.

 

LA OFICINA ANTARTICA

La Oficina Antártica del Instituto Fueguino de Turismo (Infuetur) fue creada en 1992 con la finalidad de asistir al público con información referente a la Antártida, así como a los cruceros que cada verano transitan por el puerto de Ushuaia. La entidad cuenta con servicios de biblioteca, videoteca, baños públicos y equipo multimedia.

También realiza trabajos de monitoreo del tránsito antártico y distintas acciones destinadas a mejorar el manejo de la actividad turística, poniendo énfasis en las normas nacionales e internacionales vinculadas con la temática antártica, vigentes en la actualidad.
Luego de finalizada la temporada de cruceros, la Oficina Antártica realiza charlas de concientización en los establecimientos educativos de la provincia con el objetivo de sensibilizar a la población en los temas referidos al continente blanco haciendo hincapié en el aspecto turístico.
La entidad se localiza en Lasserre y Prefectura Naval, en el ingreso al puerto de Ushuaia, y atiende de lunes a viernes de 9 a 16.

UNA OPORTUNIDAD DE DESARROLLO Y DIFUSION EN EL ULTIMO CONFIN DE LA TIERRA.

Por Adriana Romero, presidenta del Foro de Profesionales en Turismo.

Argentina viene desarrollando en Tierra del Fuego un amplio abanico de servicios para los buques y las actividades turísticas y científicas. Por tal motivo, considero que la comunidad antártica internacional debería encontrar en Ushuaia un polo logístico, de abastecimiento y operativo, donde adquirir en condiciones competitivas, indumentaria, herramientas y tecnología, además de contratar expertos y resolver necesidades de abastecimiento. En este sentido, es importante mencionar que este año se logró un paso esencial medianteun acuerdo entre la provincia y la Nación para concretar el Polo Logístico Antártico.
Sin embargo, es poco lo que los turistas conocen acerca de las hazañas de los argentinos en la conquista de la Antártida. Los guías que acompañan los grupos son norteamericanos, canadienses, franceses, ingleses, australianos y ocasionalmente algún argentino. Por eso los viajeros escuchan apasionantes relatos sobre Amundsen, Scott, Shackleton, Charcot, Nordenskjöld pero muy poco respecto de nuestros científicos y sus trabajos en la Antártida, o acerca de Sobral, la corbeta Uruguay y el capitán Irizar. Nada acerca de tantas hazañas y empeños de nuestra vocación antártica, que también forman parte de la Marca País.
El trabajo conjunto de los ministerios de Relaciones Exteriores y Culto, y de Turismo puede hacer mucho por comunicar y difundir la tradición antártica argentina. Proveyendo material de difusión adecuado y señalética de bajo impacto, de alto valor interpretativo sobre las actividades científicas y los sitios históricos argentinos. Así, podríamos compartir con los visitantes la historia de la Choza de los Suecos, de la Cabaña de Snow Hill y los vestigios en isla Paulet, y tantos otros motivos de orgullo del pasado y del presente antártico argentino.

 


EL DESIERTO MAS DESIERTO DEL PLANETA.

Por Marcelo Gurruchaga, fotógrafo (autor del libro "Los colores del desierto frío").

Realizando mi anterior trabajo en la Isla de los Estados, en el último confín del mundo, el postrero punto conocido durante varios siglos por los marinos y navegantes, miraba hacia el sur y me pregunté ¿qué había más allá de mi vista? Concluí que la Antártida estaba ahí, lista para ser descubierta y fotografiada.
Es difícil explicar por qué elegí este destino y no otro. Creo que tiene que ver con cuestiones intrínsecas al ser humano, aquellas que nos remiten a nuestro propio ser.
La Antártida establece vínculos muy fuertes entre aquellos que tienen la suerte de visitarla. Uno logra amistades y afectos muy significativos. Solo se comparan con aquellos amigos de nuestra primera infancia, cuando estábamos descubriendo el mundo. Y la Antártida se descubre así, se abre un universo nuevo y desconocido que expande nuestros sentidos y sensibilidades.
Leí mucho acerca del destino. Iba con el estigma del desierto blanco y me encontré con un mundo lleno de colores y matices. Por eso titulé a mi libro "Los colores del desierto frío" en contraposición a esta idea de un mundo sin tonalidades. La Antártida fue descubriéndose y poco a poco aparecieron los distintos azules de los hielos, los reflejos naranjas y rosados que se formaban en los témpanos en los atardeceres y amaneceres, las bases y su gente, las transparencias del agua, los animales y las colonias inmensas que se pierden a la vista.
Los paisajes cambian incansablemente: los témpanos, el mar, los glaciares, los cielos crean un increíble juego de tonos.
La Antártida es el desierto más desierto del planeta, allí la soledad se siente como en ningún otro sitio. Sin dudas es uno de los destinos más inaccesibles, hoy todavía sigue siendo un mundo por descubrir.
Mi viaje a la Antártida comenzó con una pregunta y terminó con la certeza de que en el desierto más desierto del planeta, somos un punto en la naturaleza.

TIPS PARA EL VIAJERO

Cómo llegar: por tratarse de un destino estratégicamente ubicado a solo 1.000 km. de la península antártica, y por contar con la infraestructura, equipamiento y servicios necesarios, Ushuaia se constituye como la puerta de entrada a la Antártida. La ciudad fueguina se localiza a 3.194 km. de Buenos Aires, y dispone del Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas -localizado a 4 km. del centro de la ciudad- al que llegan vuelos regulares de Aerolíneas Argentinas, LADE y LAN.
Vale mencionar que existen otras modalidades para visitar la Antártida, tales como sobrevuelos que permiten conocer el continente blanco en jornadas de un día y se realizan desde Punta Arenas (Chile), Sídney y Melbourne (Australia).
Clima: el promedio de temperatura durante el verano en las costas es de 0º C; mientras que en el interior del continente oscila entre los -15º C y -35º C. Durante este período la mayor presencia de luz solar permite disfrutar de días muy extensos. Además, la mayoría de los nacimientos de las distintas especies se producen en esta época, pudiéndose observar una gran actividad en las colonias.
Vestimenta: para las excursiones en tierra se sugiere utilizar prendas siguiendo el "principio de capas" (una capa interior o primera piel, una de aislamiento y otra exterior de protección contra el clima). Se recomienda, además, el uso de guantes (impermeables y de lana), medias (de lana o polipropileno), botas de goma altas, camperas de abrigo, pantalones impermeables, bufanda, gorro, anteojos de sol y pantalla solar.
Algunas empresas proveen a los pasajeros ropa de abrigo para la realización del viaje. A su vez, en la ciudad de Ushuaia hay empresas que alquilan indumentaria de abrigo y botas.
Alojamiento: durante el viaje a bordo del crucero los pasajeros siempre pernoctan en el barco. Solamente se desciende en los lugares que se tienen previsto visitar, a excepción de algunas empresas que ofrecen la posibilidad de realizar cámping por una noche.
Comunicaciones: el tipo de comunicación a bordo de los barcos es vía satelital. En su mayoría los cruceros ofrecen a los pasajeros servicio telefónico, correo electrónico, y en algunos casos fax.
Medidas de seguridad: antes de emprender el viaje rumbo a la Antártida se lleva a cabo un simulacro de evacuación, que permite al pasajero saber cómo desenvolverse en caso de emergencias.
Informes: 02901-430015/antartida@tierradelfuego.org.ar.