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Una perla en el Adriático
Por Leonardo Larini     |  
06 de Marzo de 2013

La ciudad croata, escala de todos los cruceros que navegan por la región, deslumbra con sus antiguas murallas y añejos edificios, a la vez de ofrecer magníficos paisajes elevados sobre el esmeralda del mar.

Lo primero que se avizora desde el barco son las construcciones de piedra sobre las colinas y el naranja de las tejas de las casas, construidas escalonadamente sobre las laderas. Una vez en tierra, después de haber sido recibidos con simpática amabilidad por músicos y bailarines con vestimenta típica, el paisaje va cobrando forma a medida que uno se adentra a la ciudad por entre las antiguas murallas y fortificaciones que la rodean.

Así, en pocos minutos, luego de atravesar la enorme Puerta Pile, se arriba a la calle principal, la peatonal Stradun. Colmada de turistas que van y vienen, y corazón del casco histórico, alberga en sus alrededores a algunos de los principales monumentos y edificios de la ciudad. En sus 300 m. hay elegantes cafés, restaurantes, heladerías y una gran variedad de tiendas. Desde este prolijo y sobrio pasaje se abren delgadas y encantadoras callecitas –en las que abundan los balcones con flores multicolores– que culminan en extensas escaleras que llevan a la parte alta.

Ubicada en la costa de la región de Dalmacia, en el extremo sur de Croacia, actualmente Dubrovnik es uno de los centros turísticos más importantes del mar Adriático.

RIQUEZA ARQUITECTONICA.

De sus primeros tiempos Dubrovnik conserva la gran muralla que la rodea, construida en el siglo X y restaurada en el XVII. Es la obra que le da la fisonomía a la ciudad, cuyos muros la rodean con una longitud total de 1.940 m. Se trata de uno de los más hermosos y sólidos sistemas de antigua defensa de la región y está compuesto por fortalezas, bastiones, casamatas y torres. Un recorrido azaroso no debería obviar, entre otros, los siguientes:

- Torre Minceta: con su magnífica corona, hoy es uno de los más bellos símbolos de la ciudad. Su forma circular y monumental fue obra del famoso arquitecto renacentista Michelozzo Michelozzi, de Florencia.

- Fortaleza de Bokar: sus guirnaldas de piedra le dan un toque único. Fue construida con el objetivo de defender las principales puertas de entrada, foso y puente levadizo en Pile. En la actualidad es un lugar donde se celebra del Festival de Verano de Dubrovnik.

- Gran Fuente de Onofrio: frente a la Iglesia de San Salvador, junto a la Puerta de Pile, está la magnífica fuente construida por Onofrio della Cava. Con su bella arquitectura y el gorgoteo de su agua limpia es el lugar favorito de reunión de la juventud.

- Palacio de Sponza: fue construido combinando los estilos gótico y renacentista en 1516 y tuvo diversas funciones a lo largo de la historia. Hoy atesora la documentación histórica más importante de Dubrovnik y sus alrededores.

- Columna de Orlando: entre el palacio de Sponza y la iglesia de San Blas hay una columna de piedra con la figura tallada de un guerrero medieval que representa el símbolo de la libertad de Dubrovnik.

- Iglesia de San Salvador: fue construida entre el monasterio franciscano y la puerta de Pila, en 1520. Sus pequeñas dimensiones y su estilo renacentista la convierten en una sobria joya de la zona.

- Catedral de la Asunción de la Virgen: es la iglesia más monumental de Dubrovnik, ubicada junto al Palacio del Rector y el Palacio Episcopal. Está considerada el más bello templo barroco de Dalmacia.

 

SABORES, COMPRAS Y EXCURSIONES.

Después de un primer recorrido matinal, lo ideal es hacer una pausa y probar algunas muestras de la gastronomía local. Dos buenas opciones son la bouzara, un sabroso guiso de cigalas; y el cevapi, una especie de salchicha de carne a la parrilla. También dedicarse a la compra de souvenirs es una acertada alternativa antes de continuar el paseo. Para ello se puede optar por las tiendas de la peatonal Stradun o dirigirse al centro comercial de Novi Stradun, en el barrio de Lapad.

Posteriormente, el visitante puede elegir entre continuar conociendo otros edificios –las fortalezas de San Juan, Revelin y Lovrijenac; los monasterios franciscano y dominicano, el viejo Arsenal, donde funciona un hermoso café; el campanario municipal, el Palacio del Rector, la iglesia de San Ignacio– o realizar excursiones a sitios cercanos.

Una interesante opción es ir a Konavle, un valle situado a 22 km. al sur de la ciudad, puntualmente en Cilipi. Allí es posible apreciar las tradiciones más autóctonas de la zona y adquirir productos locales a muy buen precio.

Otra de las localidades que se pueden visitar es Cavtat, ubicada a sólo 20 minutos, un bonito pueblo pesquero de muy rica arquitectura.

Apenas más lejos, a 50 km. se encuentra Narona, que guarda interesantes vestigios de la época romana.

Asimismo, a sólo diez minutos se halla la isla de Lokrum, parque natural protegido en el que pueden apreciarse las ruinas de una abadía benedictina y conocer el Museo de Historia Natural.

BARRIOS Y VIDA NOCTURNA.

En cuanto a los barrios, es aconsejable marcarlos en un mapa y delinear un recorrido para conocer al menos los más importantes.

Uno de ellos es Ploce, que alberga edificios relevantes como el Fuerte de Revelin. Esta zona permite disfrutar de una de las mejores panorámicas de la ciudad y visitar el Museo de Arte Moderno.

En el barrio Pile, en tanto, se encuentra el castillo de San Lorenzo con sus anchas murallas y el hotel más antiguo de Dubrovnik, el renovado Imperial.

En la zona occidental se encuentra Lapad, bajo el monte Petka, pleno de hoteles y bellas construcciones góticas. También está la Iglesia de la Virgen de la Misericordia, el Museo Arqueológico y el Museo de Historia Moderna.

Y, por supuesto, existen varias alternativas para cuando llega la noche. Dubrovnik tiene una movida vida nocturna que puede vivirse, por ejemplo, en la calle Prijeco, llena de terrazas con ambiente moderno y donde se puede escuchar muy buen jazz. En la arteria Između polača se concentra gran parte de las cervecerías de la ciudad, muchas de ellas irlandesas. En cambio, la calle Vetroniceva es la de los bares tradicionales. En el centro, alrededor del Fuerte San Lucas, hay numerosas discotecas, bares y locales con shows en vivo, al igual que en la zona del puerto.